Música, polvo y luz

Actualizado: 25 may


Este fin de semana que pasó nos lanzamos al Corona Capital de GDL, después de 2 años de ser pospuesto por temas pandémicos. Quisímos hacer el road tour como lo mandan los románticos del rock, viajar en carretera siendo nosotros los choferes y staff.


5 a. m. Fue la cita para partir. De 6 horas fue nuestro viaje para llegar a Guadalajara y a nuestro lugar de descanso. Comímos y empezamos con unas cervecitas para llegar a punto al venue, lo cual valió madre porque hicimos más de 2 horas para llegar, el tráfico era horrible, toda la energía se fue por el caño.


Llegamos pasadas las 6 de la tarde, más las cancelaciones no había nadie tocando, fue hasta que nos cayó una chela que nos fuimos al escenario principal a escuchar Metronomy, cumplieron como siempre.

Antes que acabará Metronomy nos fuimos a ver Metric y mostraron a lo largo de una hora o un poco más, sus dos décadas de carrera donde Help I'm Alive, Black Sheep, Now or Never Now fueron los temas que más se disfrutaron.


Después vagamos un rato, comimos, nos bebimos otra chela y fuimos al Corona Agua Rifada a escuchar a Chvrches, no llegamos muy lejos ya que la realidad es que no somos fans y teníamos que llegar a buen lugar para ver a The Drums.

Fue lo que se llevó la noche, la elegancia, el androsagismo, sensualidad y cadencia de Jonathan Pierce, nos remontó a David Bowie, Ian Curtis, Freddie Mercury, Michael Hutchence, y demás artistas que marcaron una época.


Sin duda fue el mejor de los actos de todo el festival.


The Strokes, los avala su historia, la creación de un sonido, idea y cultura, pero en vivo, cada vez dejan más que desear.

El sábado terminó de forma perfecta con la presentación de Blondie y toda su magia e historia. Fue un setlist perfecto, lleno de energía, donde se auguraba que al final dejaría todos sus éxitos.


Fuimos testigos de una de las diosas del rock, que convivió, trabajó, bebió y soñó con David Bowie, Iggy Pop, The Clash, Lou Reed, Andy Warhol y muchos miembros de esa sociedad que poco sabemos. Estuvimos ante la presencia de una de las divas del rock que creó un sonido y es influencia de muchas bandas.

Para el domingo debemos decir que Digitalism se llevó el día, prendió, nos hicieron bailar, sentir, saltar, recordarnos que bailar es una cura sin importar si tenemos ritmo para hacerlo.


Pocas veces la música electrónica había entrado tanto a nuestras entrañas. Hoy este acto, nos ha servido como inspiración para entrar al mundo del techno y el house. Han visitado varias veces nuestro país, pero se cruzaban y no los pudimos ver, así que era la oportunidad perfecta.

Estuvieron los Kings of Leon, dieron su siempre cumplidor show. El final del domingo no pudo ser mejor que con The Hives y su vocalista Per Almqvist, el cual es un showman en toda la extensión de la palabra, que conectar con su español yodesco, sus chistes, pero por sobre todo, su calidad y energía de tocar rock cómo se debe.


Un festival desangelado, montado sobre el caos y la tierra, en un terreno que es de los Fernández, que, sin ofender, el rock y la música alternativa no está en su sangre.


Esperemos y en siguientes años, mejoren, lo que sí es que todos los que vendían te atendían muy amablemente, te hacían sentir el agradecimiento que ahí estuvieras.


Alterno Mx, notas con pasión.